Cansancio, despiste, ojos secos, malestar y una piel que no luce… ¿Bebes el agua que necesitas?
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Cansancio, despiste, ojos secos, malestar y una piel que no luce… ¿Bebes el agua que necesitas?

En dos días tenemos el verano encima ¡Agua en cualquier lugar! Piscina, mar, baños refrescantes…, pero puede que en tu caso se quede ahí, disfrutándola prácticamente desde el exterior. Sabemos que hay que beber una media de 2 litros de agua al día, y la realidad es que muy pocas personas lo practican con regularidad.

Veo como muchas de nosotras, acabamos por olvidar este propósito, y me incluyo: hay épocas en que lo llevo a rajatabla, entonces mi cuerpo cada día me lo recuerda y pide, sin embargo en cuanto dejo de hacerlo, lo olvido por completo, hasta limites insospechados. ¿Os ha ocurrido? Repasamos algo que por sabido, a veces olvidamos.

Sin Agua…

El problema es que la mayoría de nosotros no damos la importancia que  merece el hecho de hidratarnos, cuando prácticamente nuestro cuerpo está constituido por tres cuartas partes de agua: en la sangre, los pulmones, la piel…, cada órgano, las células, tejidos e incluso los huesos.

El agua es esencial para desarrollar todos los  procesos metabólicos del ser humano y las consecuencias de no beber lo suficiente puede manifestarse de la manera más insospechada. Si os cuento esto, es porque solo hace unos días me encontraba algo mareada y una compañera me dijo que su médico le había explicado que muchos días de esos en que nos encontramos despistados, desorientados, fatigados y no «arrancamos» se debe tan solo a una falta de agua en el organismo, dado que puede provocar una disminución de la función cognitiva. ¿Sabíais que cuando no tenemos un aporte de agua adecuado uno de los primeros síntomas es la fatiga mental? El hecho cierto es que si lo pienso, en mi caso puedo asociarlo perfectamente.

¿Otro efecto que he vivido? Recuerdo una época en que tenia molestias, oculares, mis ojos se inflamaban y picaban, y después de hacerme muchísimas pruebas y ver que la blefaritis no se debía a ninguna patología  ni alergia, casi por casualidad surgió el tema de la hidratación, cuando me preguntaron si bebía agua y les dije que muy poca cantidad, los médicos llegaron a la conclusión de la causa, algo que no habían contemplado por obvio.

Belleza y agua: efectos físico y psicológicos 

El agua ayuda a sentirnos mejor y tiene unas consecuencias fundamentales, sin embargo, y dado que éste es un espacio dedicado a la belleza, os citaré los efectos más evidentes relacionados con su consumo adecuado, a nivel físico y psicológico…

Como ya os he dicho es parte sustancial de nuestro organismo siendo esencial para la conjuntiva, piel, articulaciones, órganos, huesos, cerebro, ayuda en estructura y función la células eliminar toxinas, y entre otras funciones colabora a la hora de eliminar infecciones respiratorias, en la vejiga, cistitis, además de regular la  temperatura corporal.

Beber mínimas cantidades de agua no solo afecta al interior, que por supuesto se refleja en el exterior, el hecho de causar fatiga y disminución de la función cognitiva conlleva a alteraciones en el estado de ánimo y efectos sobre la presión arterial. En cuanto a lo que más podemos apreciar a simple vista, falta de turgencia y humedad de la piel, dado que la deshidratación es la mayor causa de envejecimiento prematuro.

Eliminar toxinas, una correcta digestión y tránsito intestinal, aporta energía y colabora a eliminar peso, en todo ello colabora una correcta cantidad de agua y todo se traduce en una buena forma física.

Eso, sí, puede que después de leer esto adquieras de nuevo el propósito de enmendar la voluntad de estar atenta, pero de nada vale beber dos días y dejar de hacerlo. Aplicando tan solo el sentido común deberíamos darnos cuenta de que beber la cantidad adecuada de agua a diario pone en funcionamiento nuestro cuerpo, algo que se halla de por decirlo de alguna manera estancado, comienza a funcionar con fluidez, y pasa a ser dinámico, renovando líquidos, hidratando, supliendo y manteniendo un equilibrio sano.

Un consejo personal porque lo pongo en práctica y funciona:  intentar que la ingesta de líquidos siempre sea entre comidas y también antes de estas para aprovechar su efecto saciante y aprender a tomar menos cantidades en esas épocas en las que vemos que comemos más de lo conveniente.

Es la estación del agua, pero no disfrutes solo de los baños, después de leer esto no dejes escapar la oportunidad de hacer una rutina rica en hidratación, líquidos que regule tu organismo, elimine toxinas y deje ver lo mejor de tu piel. ¿Volvemos a intentarlo?

Fuente: belleza.trendencias.com

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