Doce distopías de pesadilla que no son "1984" ni "Un mundo feliz"
jueves , 19 octubre 2017
Citas del mes

Doce distopías de pesadilla que no son “1984” ni “Un mundo feliz”

La distopía, el antónimo de la utopía, es un género que da mucho juego para criticar, en clave de ficción, situaciones actuales. Mil Novecientos Ochenta y Cuatro es la más conocida y una de las mejores, y era, al igual que Rebelión en la Granja, una de las más ácidas críticas a las sociedades totaliarias, especialmente al estalinismo, en auge a finales de los 40 y principios de los 50. Una retahila interminable de conceptos y latiguillos de uso común hoy en día tienen su origen en esa novela, o en Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley. Pero las distopías ni empezaron ni acabaron en esas dos novelas. Una larga lista de distopías han salpicado la historia de la literatura, tanto dentro de la ciencia ficción como fuera de ella, y nos han servido para reflexionar sobre la civilización y su fragilidad, y el poder y sus excesos

12.- Fahrenheit 451, Ray Bradbury, 1953

Tipo de distopía: Política

Resumen: En una sociedad donde pensar por uno mismo está prohibido, el cuerpo de bomberos tiene como misión quemar libros. Según el gobierno, leer libros hace que la gente no sea igual, y además les hace infelices al generarles angustia. Guy Montag, el protagonista, es uno de esos bomberos que en lugar de mangueras trabajan con un lanzallamas. Una serie de acontecimientos le hace replantearse si realmente es feliz y si será cierto eso de que leer es tan malo.

Comentarios: Como es sabido, 451º Fahrenheit es la temperatura a la que arde el papel. Es probablemente la tercera novela distópica más conocida tras las dos mencionadas en el título de esta entrada. Escrita en pleno Macarthismo, la novela denuncia la censura estatal pero, según su autor, sobre todo la autocensura de los ciudadanos y la alienación que producen los mass-media. En el mundo de Bradbury el hedonismo es la única guía, y la televisión y la radio son las únicas actividades de ocio de sus habitantes. Hay quien ve paralelismos con la era actual, pero son, en mi opinión, forzadísimos. La novela ha envejecido mucho y no demasiado bien, pero merece ser leída y releída, y de hecho se sigue reeditando con frecuencia.

11.- El rebaño ciego, John Brunner, 1972

Tipo de distopía: Medioambiental

Resumen: Estados Unidos se ha convertido en un estercolero medioambiental, cuya principal importación es el aire limpio. Nadie sale a la calle sin mascarillas y la contaminación alcanza a todas las capas sociales y a todos los aspectos de la vida. En este contexto sólo los trainitas (seguidores de Austin Train, un gurú medioambiental que predijo lo que iba a suceder) se oponen a un desarrollo tan insostenible, a veces de manera violenta

Comentarios: La novela cierra la llamada Trilogía del Desastre, formada por Todos sobre Zanzíbar, la novela más conocida de Brunner, y Órbita inestable. No es una novela fácil de leer. Párrafos sin conexión unos con otros, secciones brevísimas, personajes que aparecen y desaparecen sin demasiadas explicaciones, tramas superpuestas a las que cuesta encontrar relación… pero aún así es un novelón.

10.- Hijos de hombres, P.D. James, 1992.

Tipo de distopía: Política/Post apocalíptica

Resumen: En un futuro cercano, muy cercano, los seres humanos han perdido la capacidad de reproducirse. No han nacido nuevos seres humanos desde el llamado “momento Omega”, lo que condena a la humanidad a la desaparición en unas décadas y elimina la esperanza  en cualquier futuro mejor. En este contexto Gran Bretaña se ha convertido en un estado totalitario regido por el llamado Guardían de Inglaterra, primo del protagonista.

Comentarios: En 2006 se estrenó una película basada en esta novela y protagonizada, entre otros, por Julianne Moore y Clive Owen. Las alteraciones del guión modifican notablemente la novela, pero lo cierto es que en este caso la película es mejor que el libro, que, de todas formas, no está nada mal; eso sí, se hace lentísimo a ratos.

 9.- Leyes de Mercado, Richard Morgan, 2004

Tipo de distopía: Política y económica

Resumen: En el año 2049 todo está en venta, incluidas las guerras y los países que las libran. Mejor dicho, especialmente las guerras y los países. Grandes corporaciones transnacionales invierten en ejércitos y armas a cambio de un porcentaje del PIB del país al que apoyan. Los brokers de esas corporaciones acuden a su trabajo en coches blindados listos para la batalla; las autopistas son un coto privado de las grandes empresas y cada día se producen batallas entre coches: el que antes mate o eche de la carretera al otro, gana, y, por lo tanto, trabaja. Darwinismo económico y social a tope.

Comentarios: Frecuentemente las distopías se utilizan para criticar el mundo actual desde la perspectiva de las situaciones llevadas al extremo. Este es uno de esos casos; Morgan hace ver dónde nos lleva el “capitalismo sin freno” desde su punto de vista; a un mundo donde todo está en venta, especialmente la vida y la muerte, y nadie importa nada más que su cuenta de resultados. Muy bien escrita y bastante trepidante a ratos. Eminentemente ideológica, una bibliografía donde se cita, entre otros, a Naomi Klein o a Noam Chomsky da cierta idea de por donde van los tiros.

8.- La larga marcha, Stephen King, 1979

Tipo de distopía: Política y social

Resumen: 100 adolescentes participan en una carrera anual, la que da nombre al libro. Es una carrera de resistencia: la única norma es  no bajar de los seis kilómetros por hora de velocidad de marcha. El que circule más despacio recibe un aviso, que puede ser borrado si no se recibe otro durante  una hora. A los tres avisos el corredor es eliminado. El problema es lo que en esta carrera significa ser eliminado. El que más aguante, gana. La carrera es el evento “deportivo” más importante del año en unos EE.UU. irreconocibles, y se retransmite en directo a toda el país por televisión.

Comentarios: Escrita con el seudónimo de Richard Bachman, es una de las escasas novelas de King sin ningún tipo de elemento sobrenatural. Es pura novela de anticipación. Y a mi juicio, una de las mejores que ha escrito. De entrada no cuenta exactamente de qué va esa carrera, pero según vamos avanzando en la novela vamos comprendiendo qué es exactamente esa prueba y por qué resulta tan angustiosa. La fascinación que ejerce la violencia y el poder alienante de los medios de comunicación de masas están en el trasfondo de este fantástico relato, que no podrás dejar si lo empiezas.

 7.- Snow Crash, Neal Stephenson, 1992

Tipo de distopía: Ciberpunk

Resumen: Bienvenidos al futuro, un mundo donde el gobierno de EE.UU. ha quedado reducido a una mera máquina burocrática, y el territorio americano está tomado por franquicias que gozan de soberanía e independencia. Un lugar donde la mafia se encarga de repartir pizzas y los mensajeros son niños y niñas de quince años que saben de la vida mucho más que sus padres; una época en la que el ocio se desarrolla en el Metaverso, un universo virtual donde las clases sociales se distinguen por la calidad de los avatares.

Comentarios: Seré sincero, la inmensa mayoría del Ciberpunk, de Neuromante al 90% de Mirrorshades, me parece un auténtico coñazo. Pero de repente uno lee esto de Neal Stephenson y se reconcilia con el subgénero. En mi opinión la mejor novela de ciencia ficción de los noventa y una de las quince más grandes de la Historia. Llena de guiños (algunos obvios, como llamar al héroe protagonista Hiro Protagonist; otros no tanto), la novela trata sobre lingüística, filosofía, historia, antropología y, por supuesto, informática.

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