Jardines con encanto cerca de Londres
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Jardines con encanto cerca de Londres

Porque la fama de los jardines ingleses atraviesa fronteras, seleccionamos cinco de ellos a los que escaparte desde Londres.

Inglaterra es un país que ama los jardines y ese amor no es ningún secreto. Tanto en el propio país como a nivel internacional, los jardines ingleses gozan de un reconocimiento y fama que ha ido evolucionando con el paso del tiempo y, en algunos casos, la leyenda de ciertos jardines ingleses no ha hecho más que aumentar.

Algunas de esas joyas se pueden visitar en una excursión de un día desde Londres.

CASTILLO DE SISSINGHURST (Biddenden Rd, Cranbrook TN17 2AB)

Uno de los jardines con más renombre del país, este espectacular edén es obra de Vita Sackville-West, una poeta y escritora, y su marido, el diplomático y también escritor, Harold Nicolson. Tras mudarse al mismo en 1930, rediseñaron por completo el jardín, permitiendo el acceso a visitantes por primera vez en 1938.

El jardín de Sissinghurst se engloba dentro del estilo Arts & Crafts y se caracteriza por tener varias zonas muy diferenciadas, diseñado con un fuerte acento en las estaciones, ya que como Vita decía, “el jardín ha sido construido concentrándose en el momento, y no preocupándose de si tendríamos huecos cuando ese momento pasase. Habrá, esperemos, algo hacia lo que mirar en otro lado”.

Y así, con ese énfasis en las estaciones, cualquier momento es bueno para visitarlo durante el período en el que está abierto (marzo a octubre).

El South Cottage Garden es una eclosión de colores cálidos durante los meses de verano y otoño, mientras que el Moat Walk vive su mejor momento en primavera, cuando la glicinia lo envuelve todo. El White Garden, con iris blancos, gladiolos, dalias y anémonas japonesas, está espectacular a finales de verano.

Merece la pena descubrir la torre isabelina que se encuentra en la propiedad y que era el estudio de Vita.

GREAT DIXTER (Northiam, Rye TN31 6PH)

Para los amantes de la horticultura, pocos jardines hay más especiales que este en todo el país, al que peregrinan sin dudarlo tanto profesionales como entusiastas. La que fuese la casa del celebrado jardinero y escritor especializado en esa materia, Christopher Lloyd (1921-2006) –condecorado con la Orden del Imperio Británico en el año 2000-, goza de estatus de culto entre los entusiastas de la botánica.

El jardín, situado al sur de Londres, muy cerca del encantador pueblecito de Rye, y diseñado en su mayor parte por el arquitecto londinense Lutyens, tiene cierto aire onírico.

Diferentes plantas y colores cubren varios espacios distintos que se entremezclan en una paleta perfecta. En el jardín exótico al aire libre, bananeras japonesas se combinan con dalias, mientras que en el huerto de verduras se siguen cultivando alimentos que abastecen a la cocina de la casa, como en los tiempos de Lloyd, pero el diseño tiene el mismo esmero que cualquier otra parte de los jardines. Los bordes de los jardines merecen especial atención, ya que el efecto tapiz que Lloyd buscaba de no mostrar huecos está muy conseguido.

Asimismo, una vez descubiertos todos los jardines, merece reservar algo de tiempo para explorar la casa, que cuenta con una gran sala medieval restaurada en 2012 (abierto del 30 marzo al 27 de octubre este 2019).

BLENHEIM PALACE (Woodstock, Oxfordshire, England, OX20 1UL)

Más allá de sus jardines, este palacio del siglo XVIII diseñado por el arquitecto John Vanbrugh tiene fama mundial por haber sido el lugar de nacimiento del que fuera primer ministro británico, Winston Churchill, y por haber sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Sin embargo, aún sin tener en cuenta su significado histórico, merecería la pena visitarlo solo por sus jardines. El famoso paisajista británico ‘Capability’ Brown es el responsable del diseño del parque en el que se construyó el palacio. Lo que lo hace tan especial es que rechazó el Clasicismo francés, dando pie a lo que serían los comienzos del movimiento Romántico inglés, caracterizado entre otras cosas por su amor por la naturaleza.

Los Jardines formales rodean el palacio e incluyen las Terrazas de agua, el Jardín italiano privado del duque, el Jardín secreto, el Jardín de rosas o el nuevo espacio en memoria de Churchill. Cada día –siempre que el tiempo lo permita- hay un tour gratuito que dura una hora aproximadamente y que comienza a las 12.30 horas. Lo único que hay que hacer para asegurarse sitio es reservar una plaza en la recepción (abierto todo el año).

WAKEHURST (Selsfield Rd, Haywards Heath RH17 6TN)

Parte de Kew Gardens pero mucho más desconocido que el jardín londinense homónimo, Wakehurst está situado en el corazón de Sussex, al sur de la capital, y esun jardín botánico de más de 200 hectáreas en el que árboles exóticos conviven con el Banco de Semillas del Milenio, en un entorno que engloba desde humedales hasta bosques de abedules.

Si lo visitas a mediados de abril, no te pierdas el manto de jacintos silvestres que cubre el bosque de abedules que es Bethlehem Wood. Asimismo, el jardín Tony Schilling Asian Heath funciona como homenaje a Oriente, y esa colección, nombrada en honor a Míster Schilling, un conservador conocido por ser experto en plantas del Himalaya, incluye especies de China, Japón y Corea.

Los Jardines de la mansión son un espectáculo en sí mismos. Ideados para que sean atractivos en todas las estaciones, tienen cinco zonas diferenciadas, incluyendo un Jardín de invierno (abierto todo el año).

WISLEY RHS (Wisley, nr Woking, Surrey, England, GU23 6QB)

Este jardín pertenece a la Real Sociedad de Horticultura desde 1903 y cuenta con una de las colecciones de plantas más grandes del mundo. Situado al sur de Londres, en Wisley, en el condado de Surrey, tiene 97 hectáreas en las que explorar todo tipo de plantas, incluyendo las plantas tropicales y de climas templados albergadas en sus espectaculares invernaderos, así como una gran extensión dedicada a los árboles frutales, desde manzanos hasta cerezos.

Si es la época, merece la pena reservar un rato de la visita para disfrutar del espectacular jardín de rosas, un verdadero abanico de colores y aromas en el que descubrir decenas de rosas diferentes.

Si viajas hasta allí en transporte público no te olvides de enseñar el billete de tren o autobús al comprar tu entrada para el jardín, ya que ofrecen un descuento ‘verde’ a los que se desplazan en transporte público (abierto todo el año).

Fuente: traveler.es

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