Los 10 mejores libros de 2016 para Babelia

Críticos escritores y libreros eligen para Babelia los hitos literarios del año que termina


1. Manual para mujeres de la limpieza, de Lucia Berlin.

Lucia Berlin no era políticamente correcta. Y no era New Age. Nunca me habló de “recuperación” o de “karma”. Nunca hablamos de los 12 Pasos. Se sobrentendía: ya no bebía. No hacía falta hablarlo. Especialmente cuando podía escribir sobre ello. En sus relatos, poblados por alcohólicos y adictos, retratados con empatía, repugnancia y despiadado ingenio, resuenan las devastadoras experiencias de su propia vida. Había pasado del aislamiento a la abundancia a la desintoxicación y vuelta a empezar, y Boulder, Colorado —inundado de fisioterapeutas, atletas de alto rendimiento y veganos— era un lugar extraño en el que acabar para alguien como ella. Pero pasó allí buena parte de la última década de su vida. Primero en una típica casa de madera victoriana bajo las rocas rojas de Dakota Ridge; y después, cuando la enfermedad casi la dejó en la ruina, en un parque de caravanas, a las afueras de la prístina ciudad. Las noticias sobre la caravana me deprimieron hasta que conseguí visitarla y la encontré a sus anchas en medio de las cochambrosas casas de metal. Es probable que Lucia se hubiese sentido más cómoda viendo a un toro sangrar en una plaza de Ciudad de México, o metida en un corro de borrachines en Oakland, de lo que jamás se sintió en su primera casa en el lujoso barrio de Mapleton Hill. Pero fue allí donde estuvimos casi todo el tiempo que pasamos juntas. Normalmente, sentadas en su cocina… Por ELIZABETH GEORGHEAN (escritora estadounidense amiga de Berlin)


2. Patria, de Fernando Aramburu

Patria es una palabra maldita en la geografía hispana, una especie de punto ciego que nos hace perder la brújula moral que debería orientarnos. Pero Fernando Aramburu, en su novela del mismo nombre, decide que el fin del enfrentamiento armado anunciado por ETA en 2011 es motivo suficiente para volver sobre ella convirtiéndola en un espacio de dolor, de reflexión, de amor y de muerte. Dos familias amigas y sobre todo dos etxekoandreak (amas de casa), Miren y Bittori, son el eje de una narración que muta de un punto de vista a otro para ofrecernos las razones de una hostilidad a duras penas comprensible. ¿De no vivir en Alemania, y haber conocido otras formas posibles de superar los conflictos ideológicos, Aramburu hubiera escrito Patria? No lo sé, sé que él sigue su camino solitario de patriota capaz de explorar el envilecimiento de la convivencia en el País Vasco. Con esta novela se ha convertido en un referente imprescindible, por no decir un héroe, de la conciencia histórica de nuestro tiempo. Por ANNA CABALLÉ


3. Kafka, de Reiner Stach

Todos los elogios que se prodiguen a esta biografía inigualable se quedarán cortos. El Nobel Imre Kertész dijo de ella que es “lo máximo que se ha conseguido en este género, justo una novela”. ¿Novela? Aún mejor, puesto que aquí no cabe la ficción. Stach dedicó 18 años a empaparse de Kafka, a explorar su mundo y conocerlo tan bien como si él mismo hubiera estado allí. Narra lo que realmente descubrió con un ágil estilo literario y con eficaz perspicacia psicológica, por eso la visión que transmite de Kafka es fresca y humana; muy alejada de interpretaciones académicas. Hay un antes y un después de esta inmensa obra que da nueva vida al escritor más singular del siglo XX. Por LUIS FERNANDO MORENO CLAROS


4. Poesía completa, de José Lezama Lima

Este imprescindible volumen es prueba incontrovertible de que Lezama Lima es el mayor poeta del neobarroco americano. Si bien su libro más famoso, Paradiso, demuestra su genio verbal en la prosa, es en su poesía donde más claramente se revela la complejidad y profundidad de su pensamiento estético. La metáfora, central en toda su obra, permite en su poesía reconstruir el sentido perdido de las cosas como reflejo de nuestro universo cambiante pero coherente. A través de este lenguaje metafórico, Lezama despliega su visión de lo que llamó “las eras imaginarias”, no las de la cronología convencional, sino las definidas por ciertas imágenes dominantes e inspiradoras que se contraponen y se superponen. A este fogoso impulso creativo, típico de las Américas, Lezama lo llamó “el arte de la contraconquista”. Por ALBERTO MANGUEL


5. La España vacía, de Sergio del Molino

España es, en su mayor parte, ese paisaje despoblado que acompaña de un trayecto a otro en autovías o líneas de AVE. Pero ¿de verdad la conocemos? Escrito en estado de gracia, el ensayo de Sergio del Molino desmonta el imaginario de la España rural: marcada por el “deseo de huir”, tremendista o arcádica, nido de orgullos. De la alabanza de aldea renacentista al regeneracionismo del 98, del Quijote al cine actual, Del Molino evidencia la debilidad de los mitos fundacionales con rigor, potencia narrativa y un humor polemista. El resultado es un libro todoterreno (historia, política, cultura, autobiografía) que enseña a mirar España “sin idealizarla, caricaturizarla o explotar su pintoresquismo”. Y hemos tenido que esperar al siglo XXI para leer algo así… Por CARLOS PARDO


6. Los diarios de Emilio Renzi (II), de Ricardo Piglia 

“Una intrincada red de pequeñas decisiones que formaban secuencias diversas, series temáticas”, “un archivo o un registro de la educación sentimental”: Ricardo Piglia no ahorra definiciones del tema y el propósito de sus diarios a lo largo de ellos; sin embargo, estas son algunas cosas más: un testimonio de una sociabilidad a la que el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 puso un final abrupto (y que, mientras duró, tuvo entre sus protagonistas a intelectuales de la relevancia de Rodolfo Walsh, David Viñas, León Rozitchner y el propio Piglia); un repositorio de ideas ensayísticas (acerca del tránsito del wéstern al filme de gánsteres, la narración como toma de decisiones, la prosa documental, el dinero); una revisión de los debates de su época (el caso Padilla, por ejemplo); el testimonio de un tiempo irrecuperable pero magníficamente recuperado por el autor de Respiración artificial. A sólo un volumen de que concluya su proyecto autobiográfico, y por segundo año consecutivo, Ricardo Piglia ha escrito uno de los libros del año. Por PATRICIO PRON


7. Obra completa bilingüe, de Arthur Rimbaud 

Vean el rostro de ese niño altivo y decidido de la portada de la edición de Atalanta: es el joven genio iconoclasta que se atreve a plantar cara a sus mayores, los grandes poetas simbolistas, y al mismo Baudelaire. Rimbaud es un radical, se constituye en vidente que es visitado por el mundo imaginario y, con su inefable sentido poético, es capaz de mostrárnoslo. No importa que a veces no entienda lo que ve, lo que nos viene a decir es: no sé lo que es esto, pero es lo que he visto. Ese desdoblamiento se expresa como “yo es otro”. Su frase-proclama dice: “Hay que ser absolutamente moderno”. La edición y traducción de Mauro Armiño es de matrícula de honor. Por JOSÉ MARÍA GUELBENZU


8. Qué vergüenza, de Paulina Flores

Frente a los que piensan que la gente solo quiere leer novelas, he aquí un libro de cuentos celebrado unánimemente. Frente a los que dicen que la literatura latinoamericana se ha despolitizado, he aquí nueve relatos que demuestran que la desaparición de una dictadura no acaba con todos los problemas. Algunos de los personajes de Paulina Flores (Santiago de Chile, 1988) son tan jóvenes que no saben quién fue Pinochet, lo que saben es que ricos y pobres hablan idiomas distintos. Esa es una de las brechas que recorre Qué vergüenza. Otra es la brecha generacional. “Los niños no mienten, pero a quienes se les cree es a los adultos”, leemos en un conjunto tan maduro que no parece un primer libro, tan rea­lista que ni siquiera parece un libro. Por JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS


9. Estudios del malestar, de José Luis Pardo

El filósofo José Luis Pardo persigue en este libro (Premio Anagrama de Ensayo 2016) el rastro del profundo descontento contemporáneo en las sociedades occidentales. Para ello esquiva frases hechas y lugares comunes y, con la linterna precisa de la filosofía como saber autónomo, desentierra los porqués a base de preguntas. Estos Estudios del malestar son su contribución al debate sobre los nuevos populismos; en ellos Pardo analiza el papel de la filosofía y el arte en este escenario, cumpliendo la misión que se le presupone al filósofo: hacer ver a sus lectores que algo “chirría en el engranaje”, por emplear sus propias palabras, en ocasiones no exentas de un humor soterrado que brilla tanto como la defensa apasionada de la filosofía que recorre su ensayo. Por MERCEDES CEBRIÁN


10. Tú no eres como otras madres, de Angelika Schrobsdorff

Es este un libro insólito: a la vez biografía de una mujer atípica, autobiografía de infancia y juventud de su hija, y testimonio de una época que empieza siendo fácil, alegre y feliz y termina en tragedia: la Alemania de la primera mitad del siglo XX. Else Schrobsdorff es una mujer culta, rica, exuberante y decidida a disfrutar de la vida. Va al teatro, lee, esquía, da fiestas, se casa, se divorcia, tiene un hijo o hija con cada uno de los hombres de su vida… Nunca recuerda lo que para ella es un detalle sin importancia: es judía… Muchos años después, su hija recreará su esplendor y naufragio, en este libro que empieza con cierta vacilación y va adquiriendo fuerza a medida que se acerca la catástrofe. Por LAURA FREIXAS


Fuente: www.elpais.com

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