Wifi en el avión: ¿sí o no?
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Wifi en el avión: ¿sí o no?

Nos guste o no, la oferta de conexión en los aviones es ya imparable.

Todo comenzó con una tímida encuesta en Twitter para calibrar los deseos de los viajeros relacionados con la conexión wifi a bordo de un avión y, bajo la pregunta: ¿Prefieres wifi en el avión, sí o no? Nos sorprendió que un 20% de los votantes dijera no.

“Es el último reducto libre de conexión. Quien quiera mandar mails, que los dejé en borradores. Quien quiera ver TV o escuchar música que lo descargue en su Netflix o Spotify. O que use el sistema de entretenimiento o se dé a la meditación”, comentaba Fabián González, profesional del sector turístico especializado en la aplicación de la innovación y la tecnología.

Afirmaciones que secundan opiniones como la de Marita Acosta, que ven en las horas de vuelo un a especie de edén de “desconexión digital”.

Al igual que ellos, otro buen grupo de usuarios visualizan cómo la conexión wifi a bordo de un avión iba a ser como el fin del relax y apostaban por una conexión wifi con matices: “Sí, pero preferiría que fuera conexión de pocos datos. Exclusivamente para mails y navegación suave. Nada de streaming de series o películas o videollamadas”, afirmaba Guillermo Navarro.

He aquí el temor a que el avión sea el nuevo AVE, donde más que un tren, aquello es un patio de recreo de ejecutivos impacientes y viajeros a los que les cuesta controlar el volumen de conversaciones.

Un 75% de quienes respondieron la encuesta, lo hizo con un rotundo sí al wifi en el avión, pero muchos de ellos apostillando mensajes sobre su coste. “No. No pago. Me llevo cosas descargadas. Si fuera menos (3€), no lo dudaría”, se reafirmaba el periodista Moeh Atitar. Y junto a él, David Mora, declaraba que “depende del coste y la calidad de la señal. No espero que sea gratis, pero tampoco aceptaría un rip-off”.

Y es que el precio es, para todos aquellos que desean la conexión wifi a bordo de un avión, el factor determinante para conectarse.

Mientras algunas aerolíneas como Norwegian llevan desde 2011 ofreciendo wifi gratis a bordo de sus aviones (solo en corto radio -sus aviones Boeing 787 Dreamliner tendrán wifi en 2020-), otras te cobran el servicio a precio de oro y ofrecen una conexión muy deficiente.

¿ES TODO ESTE AVANCE TECNOLÓGICO EL FIN DE NUESTRO DESCANSO A BORDO?

Para Alfonso de Bertodano, psicólogo y comandante en Air Europa, «siempre es bueno en los aviones tener la oportunidad de estar en contacto con el mundo. Al final, es una opción personal utilizarlo o no en función de la adicción al trabajo, redes sociales, o cualquier otra necesidad».

Y continúa: «Además, si el vuelo es por trabajo, para muchos viajeros es hasta una ayuda el poder conectarse y trabajar desde el avión; al fin y al cabo mucha gente también va trabajando cuando no hay wifi».

Pero, ¿no es el wifi el fin de nuestro descanso a bordo de un avión? Bertodano lo tiene claro: «no, porque se trata de una opción personal. La excusa de no tengo wifi siempre la puedes utilizar, pues muchas veces viajas en aviones que no disponen de ese servicio. O aunque dispongan, puedes no conectarte». Y añade: «psicológicamente no afecta al descanso».

Alfonso de Bertodano también confirma que «el wifi en los aviones ha sido algo positivo en personas, por ejemplo, con miedo a volar». Como experto en fobias y con años de experiencia tratando la aerofobia en perdiendoelmiedoavolar.com, Bertodano confirma que «las personas que han realizado nuestro curso para superar el miedo a volar, y que están en fase de seguimiento y apoyo, tienen la opción de poder comunicarse si en algún momento durante el vuelo tienen dudas o la ansiedad se les dispara».

¿CÓMO FUNCIONA EL WIFI A 35.000 PIES DE ALTITUD?

Para simplificar, existen dos formas para que una señal de internet llegue a nuestro dispositivo mientras estamos volando en un avión.

La primera y más barata es a través de antenas terrestres que van enviando señales a las antenas de un avión. A medida que el avión avanza en el espacio aéreo, se conecta automáticamente a las señales de la torre más cercana, por lo que (al menos en teoría) no hay interrupciones en su navegación.

El problema viene cuando se atraviesa un territorio no urbano como un desierto o mar, ya que aquí no hay antenas y la conexión será entre inexistente o limitada.

El segundo método utiliza tecnología satelital. Los aviones se conectan a satélites en órbita que envían y reciben señales a través de receptores y transmisores. Estos son los mismos satélites que se utilizan en señales de televisión, pronóstico del tiempo, etc.

En este caso, la información se transmite desde y hacia nuestro smartphone a través de una antena situada en el avión que se conecta a la señal de satélite más cercana.

Esta última forma de conexión es más rápida (la lentitud es algo de lo que también se quejan numerosos viajeros), pero también más cara, de ahí que muchas aerolíneas cobren este servicio y que sea el cliente quien elija si se conecta o no. El precio de la conectividad en vuelo varía entre las aerolíneas, aunque algunas ofrecen un mix, por ejemplo, los primeros 20MB en un vuelo de Emirates son gratuitos.

EL APOCALIPSIS: ¿LLEGARÁN LAS LLAMADAS DE VOZ A LOS AVIONES?

Reconozcamos que, aunque uno de los últimos vestigios de una civilización sin teléfono ha sido asediado, la mayoría de las aerolíneas del mundo todavía prohíben las llamadas de voz en los vuelos.

De hecho, en Estados Unidos, la Administración Federal de Aviación (FAA), ha sido quien ha impuesto la prohibición. Y menos mal.

En otros lugares del globo, el tema de las llamadas de voz no está regulado y son las aerolíneas quienes eligen lo que ofrecen a sus clientes. Iberia no lo permite pero si cruzas el Atlántico con Virgin o con Air Europa sí que puedes hacer (o peor, escuchar) llamadas de voz.

Fuente: traveler.es

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